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22.11.17

LA LEYENDA DE LAS ESTATUAS DE CAMPO DEI MORI






En Venecia, en el campo dei Mori que este próximo lunes 27 visitaré durante varios días podemos encontrar cuatro estatuas adosadas a las paredes de los edificios. Este hecho no dejaría de ser una cosa simpática si no fuese por la leyenda que envuelve a los moros.





¿Pero quien son los moros? Tres de las estatuas son los hermanos Mastelli (Rioba, Afani y Sandi), una familia oriental de mercaderes que adoptó ese nombre ya que todo indica que mastelli designa riqueza (arcas repletas de monedas de oro y plata). El cuarto individuo es Antonio Rioba (no confundir con el nombre del primero de los hermanos) y está situado justo en la esquina de la casa. Además, tiene otra peculiaridad, su nariz postiza de hierro. Este vendría a ser el sirviente de los Mastelli, y para los venecianos era el Pasquino, que juntamente con el jorobado de Rialto, era quien recibía las mofas de los venecianos (lo que vendría a ser el tonto del pueblo)

En la calle Sacca de la Misericordia (al otro lado de Campo dei Mori) se puede ver la fachada del palacio de los Mastelli. También aparece en ella un retablo de piedra en el que hay otro árabe con un camello. Al parecer, representa al propio criado de los Mastelli tirando del animal de carga.

Pero vamos a la leyenda. 

El mayor de los hermanos Mastelli, Rioba, se jactaba de ser un comerciante justo y de buen trato. Así es que habitualmente cerraba sus tratos clamando al cielo “Que el Señor me convierta en una piedra si lo que digo es una falsedad”.

Los Mastelli eran originarios de Morea, y habían partido de allí por motivos un tanto oscuros. Al llegar, adoptado su nombre en Venecia. Tenían fama de buenos negociantes, a la par que de fanfarrones y deshonestos. Al parecer tenían muchas riquezas pero no la suficiente para frenar sus ansias por hacerse más ricos.



 


Un día entro una anciana en casa de los Mastelli. Según parece había quedado viuda y estaba casi a la ruina. Con el poco dinero que había conseguido reunir anhelaba comprarles tela para así poder reflotar el negocio que llevaba con su marido. A Rioba le brillaron los ojos ya que vio que se podría hacer un buen trato... para él, naturalmente.

La anciana, según pareció, no estaba muy ducha en la materia, así que Rioba le intentó colar gato por liebre. Le dijo que tenía unas telas muy buenas pero que eran también muy caras, pero que para ayudarle se las vendería igual aunque él perdiera dinero con ello. Evidentemente, acabo su discurso con el conocido “Que el Señor me convierta en una piedra si lo que digo es una falsedad”. Entonces la mano de Rioba empezó a convertirse en una piedra, y sus hermanos intentaron huir en vano, ya que también ellos se empezaron a transformar en estatuas. Hasta el criado se vió afectado por ese mal. Resulta que la mujer era Santa Magdalena, y ellos pagaron un precio muy caro por su osada blasfemación.


Hoy en día aun se puede ver a los hermanos y al criado petrificados en Campo dei Mori, y hay quien dice que por las noche aun se les oye gritar.




21.11.17

la Bailarina de la caja de música




Joven sin rostro con tutú



Durante el tiempo que mi abuelo veneciano y la bailarina de pie enyesado compartieron sus vidas, hubo
momentos de un entendimiento distinto a lo que todos entendemos como normal
Sólo si has vivido algo así puedes saber de qué hablo

Venecia durante un invierno muy frío, en los comienzos de los años 60.
Paolo era un joven de sonrisa fácil, quería ser primer bailarín de la Fenice 
se estaba preparando con todo su alma para ello
Frente al palacio de la ópera, hay una casa de antigüedades. Un día al pasar Paolo se fija en una cajita de música con una bailarina que gira y gira sin parar.
La bailarina parece tuviera vida propia , y Paolo podría jurar que le sonríe cada vez que sus caras se quedan enfrentadas separadas por el  cristal del escaparate
Paolo arrima su cabeza hasta sentir el helado cristal en su frente. Está totalmente extasiado
en la contemplación de la bella bailarina, diría que puede oír sus risas.
Unos golpes en el cristal le desvían su atención. Es un hombre pequeño, delgado, con unos lentes, poco pelo y mirada triste
Le hace una seña para que pase. Paolo en el interior de la tienda se ve envuelto en un mundo fantástico
Vestidos con plumas de avestruz, lentejuelas, cajas de música sonando por varios lugares, lámparas Tiffany  con cristales de bellos colores formando libélulas, mariposas....
Yo escuchaba como ahora tú, la narración que mi bailarina de pie escayolado me contaba. Estaba tan dentro de la narración que mi mente participaba de cada detalle .
El viejecito de mirada triste, me hizo una pregunta. ¿Puedes quedarte media hora a cargo de mi tienda?, tengo que ir sin falta al teatro de la Fenice y te conozco, te veo salir cada tarde del teatro. Pareces buena gente.  Estas últimas palabras ya me las dijo desde fuera de la tienda.
Al salir, un extraño silencio se hizo en la tienda. Todas las cajas de música dejaron de sonar. Todas menos una, la de la bella bailarina que me sonreía a través del escaparate
Me acerqué
Giraba, y giraba. vi como se sonrojaba y bajaba la mirada al acercarme a ella.
Tomé la caja. e hice que dejara de girar.
La bese, si, besé la figura de esa bella bailarina
La luz se fue un instante y cuando regresó, la caja de música estaba SIN LA BAILARINA
Detrás mío note una presencia, me giré. Era ella
Paolo, me dijo: Estaba encantada, yo debí ser la primera bailarina de la Fenice y una compañera por envidia mandó contra mí un conjuro.
Ahora al besarme, has suprimido la mitad del conjuro. Para que todo sea perfecto debes volver a besarme
Cuenta mi bailarina de pie enyesado, como el beso que se dieron, fue largo, intenso, intemporal.
Luego, un breve apagón de luz
Cuando el viejecito regresó de su gestión, se encontró a una bella joven, vestida con un tutú .
¿Y Paolo ?
La chica sonriendo salió de la tienda sin decir nada
Luego, se paró delante del escaparate para contemplar la caja de música coronada con la esbelta figura
de un bailarín...

15.11.17

Esperando el beso



Acrílico, (detalle). " Esperando el beso " sin terminar




El heliotropo, que siempre mira al sol, es la forma que toma la ninfa Clitia al languidecer de amor. El laurel oculta el cuerpo tembloroso de Dafne
Los lirios son gotas de leche vertidas por la diosa
El narciso surge de la metamorfosis de un joven y bello pastor que se enamora de su reflejo en el agua. 
Vagan los cuentacuentos pueblo por pueblo trabajando por unas monedas, que como premio dejan la gente humilde al final de su trabajo.
Hasta que llegó un día en el que un Rey quiso ejemplarizar a sus súbditos con la máxima que el dinero se gana con sudor y esfuerzo y no con paparruchas.
Y encarceló a todos los cuenta cuentos de su reino

 Flor borbónica, vive en la ciudad donde las brumas y las nieblas tienen sus cuarteles.
Una tarde pintó en una de las paredes del cuarto más oscuro, una ventana de tan real que al abrirla entra el sol espléndido y llena la habitación de luz y calor.

Todas las noches, ella se asoma a  su ventana pintada: abajo  las hogueras  del mercado de Jemaa El-fna. Sentados sobre bolsas o barriles, o tendidos sobre pilas de alfombras, a cada palabra que uno dice como "corazón", "sueño", "pileta", "tesoro oculto"— los otros cuentan cada uno su historia de corazones, de sueños, de piletas o tesoros escondidos.
Son los últimos cuenta cuentos
Ella escucha y calla, ella siempre habla con su silencio que yo se escuchar.

Ahora oigamos al cuenta cuentos:

El caballero ve en medio de un claro en el bosque, el cuerpo de una joven, duerme rodeada de flores de todos los colores.
Desmonta y se llega a su lado. La toma una mano.
Está rígida y helada. Tiene el rostro cerúleo como el de una muerta. Y los labios finos y amoratados.
Sabe lo que debe hacer, sabe lo que todos esperamos que haga el caballero la besa con dulzura.
La joven abre los ojos, grandes, celestes grandes como sartenes
Le mira: con una mirada de sorpresa que enseguida se vuelve de ternura.

Sus labios van perdiendo el tono morado tornasoleando al rojo
Le regala una sonrisa.
Tiene unos dientes bellísimos alineados y blancos.
El caballero gozoso, no lamenta nada tener que desposarse con ella como marca la tradición.
La joven pierde en sus mejillas la blancura de la muerte. Ya son rosadas, sensuales, para morderlas como manzanas maduras.
Él la tiende las manos para ayudarla a incorporarse

Y entonces el caballero se da cuenta de que 30 metros más allá, antes de que el claro dé paso al bosque hay otra muchacha dormida, tan bella como la que acaba de despertar, rodeada de flores de todos los colores.
Se sube a su caballo y otea a otros 50 metros más lejos otra joven espera ser despertada sobre un lecho de flores y allí más alejada se ve yaciendo a otra....

El caballero espolea su caballo en dirección contraria.

Tú sonríes, sabes formas parte de un hermoso cuento. Cierra la ventana,  se va a dormir.
¿ Habrá mañana un beso que la despierte ?
.

14.11.17

Puedes dejar tus condolencias y mensajes


Ofelia  XIV
 SIN TERMINAR, " tintas "



Paso I
Primero quita los huesos a las cerezas, luego las haces puré
Añade canela, nata y leche condensada
Bates la mezcla con una minipimer, hasta que se haga una pasta
Paso II
Viertes en contenido en pequeños recipientes, y los colocas en el congelador
Sírvelos con un chorro de chocolate caliente por encima...

Ofelia sólo tenía 30 años cuando se supone cayó al agua del estanque florido

Ahora se encuentra tras una mampara de cristal, que nos separa de su dulce muerte

Pálida y muerta en un féretro repleto de flores de todos los colores.  

Sala número 7 del Tanatorio de la M30, Madrid
Puedes dejar aquí tus condolencias y mensajes
Murió no ahogada, murió de amor

12.11.17

El robledal

                                                                      

Tinta " mujer fumando "
En la Galicia profunda, entre las aldeas humeantes, la gente sencilla recuerda, respeta y calla lo que unos llaman leyenda, y otros un hecho cierto.
Hace muchos años, cuando la televisón y la radio no llegaba con sus voces e imágenes a tantos lugares sin luz ni carreteras asfaltadas, la gente sencilla sería en las meigas 
A tres pasos del pueblo, justo detrás del lugar donde os carboneiros apiñaban la pira de fuertes ramas de carballo, estaba el bosque que nos trae hoy a contaros.
En sus adentros vivía una bruxa.
Estaba obsesionada con tener un fillo. Había descartado rotundamente recurrir a la mandrágora, o a los ahorcados para regar sus entrañas con su semen.
Una vez vio por el "Arroio  da  Bruxa", a un joven vaqueiro, de fuertes brazos, piernas poderosas y ollos cor de cantañas.
El joven estaba enamorado de una moza del lugar, pecosa pelirroja de risa fácil y grandes caderas que auguraban , como decía su abuelo, ser una buena paridora.
La meiga se le había aparecido en forma de bella moza , 

ligera de ropas y labios carnosos.

Otras veces como joven noble de pechos duros como las rocas
Pero el zagal sólo tenía ojos para su moza.
Ni con dinero, oro y tierras el mozo cayó en la tentación de yuntar a la meiga.
Enfurecida, una tarde que nuestra moza cogía arándanos en el bosque, la bruxa  cabrona, la convirtió en roble
Uno más entre miles y miles de éllos.
El zagal desesperado al estar dos días sin verla se adentró en el bosque en su busca.
Y es ahí donde la bruxa se le apareció tal cuál es.
" Mozo para recuperar a tu zagala, debes coitar largamente conmigo toda una noche "
El joven accesió, cerró los ojos, y su pensamiento se fue a que era su amada la que
debaixo das súas carnes xacía 
Los lobos aullaban, los truenos rasgaban las nubes
las aves volaban asustadas alejándose
Luego a bruxa, a sabiendas que llevaba la preciada semilla dentro de ella, se alejó riendo. jajajajaja
¡ Y mi zagala. !

Búscala entre los robles, uno de ellos es.
El joven enloqueció, y dedicó su vida a proteger el bosque, a sabiendas que uno de sus árboles contenía el espíritu de su amada
Los más antiguos del lugar dicen haberle visto abrazados a los árboles, y no dejaba que leñador alguno cortara ni las ramas


Al pasar de los años, nuestro hombre ya menos joven, enfermó y murió.
Por eso, en esa aldea, po respeto a esegran amor, las gentes hoy en día, siguen
protegiendo en su recuerdo y en su honor, cada roble que le contiene

11.11.17

" Ellos no imaginan a quién salpican con la espuma..."



Dibujo a tintas, SIN terminar





Veintiocho muchachos se bañan en la orilla,
veintiocho muchachos y todos tan amigables;
veintiocho años de vida de mujer y tan solitaria.

Ella es dueña de la linda casa que se levanta al pie del acantilado
ella se oculta vestida con lindas y finas ropas
detrás de las celosías de la ventana.

¿Cuál de los muchachos le gusta más?
Hasta el menos agraciado le parece hermoso

¿A dónde va, señora? porque la estoy viendo,
usted chapotea allí en el agua, aún sin moverse de su cuarto.

Bailando y riendo a lo largo de la playa llegó la vigésimo novena bañista,
los demás no la vieron, pero ella los vio y los
amó a todos

Las barbas de los jóvenes brillaban con el agua
escurriéndose por sus largos cabellos,
pequeñas corrientes recorrían sus cuerpos.

Una mano invisible también recorrió sus cuerpos,
descendió temblorosamente por sus sienes y sus torsos.

Los muchachos flotan de espaldas, sus vientres blancos asoman bajo el sol,
ellos no se preguntan quién los estrecha apretándolos,

ellos no saben quién jadea y se inclina
suspendida y encorvada como un arco,
ellos no imaginan a quién salpican con la espuma. 


Walt Whitman. 11. Canto de mí mismo.

7.11.17

de Autómatas y chatarreros



La Fragua de Vulcano ( Hefesto )


.

Personalmente mi autómata preferido es Gepeto, dicho lo cuál os cuento cómo el hombre que siempre quiso imitar a Dios y crear vida con sus propias manos. 
Acercaos en esa mesa hay fruta lavada y fresca, tomadla y escuchad :


Hefesto era cojo, y muy deforme. 
Cuando nació su propia madre  la diosa Hera, le repudió, arrojándole por el Monte Olimpo, rodando hasta que su cuerpo, hecho un ovillo, terminó su rodadura en las salvadoras aguas del Mediterráneo.


Allí fue visto, salvado y atendido por las hermanas Oceánides: Tetis y Eurinome.
Durante nueve años le criaron y Hefesto desde el primer momento comenzó a desarrollar sus habilidades.
Una tarde, en el mercado, de frutas de Atenas, Tetis se encontró con Hera,  después de preguntarse por sus respectivos maridos, Tetis para poner los dientes largos a Hera, le enseña una joya preciosa, que le había fabricado Hefesto
Hera entusiasmada, reclamó sus derechos maternales sobre el jorobado y hábil Hefesto, que como primer regalo la hizo un trono precioso.
Hera repleta de alegría se sentó en el trono y he aquí, que por arte de birlibirloque, salen una fuertes cadena y amarran a Hera, cumpliéndose la venganza premeditada de Hefesto por el maltrato que se le dió recien nacido.
Más tarde, Dionisio, se llevó al joven Hefesto de bacanal y ahí tenemos a los dos con una borrachera de escándalo. Dionisio, le convence para que suelte a Hera, que  pidió perdón e hicieron las paces. Luego , Hefesto se pone , por mandato del mismísimo Zeus a trabajar en un precioso autómata como uno de los tres regalos que hizo a su amada Europa .
El primer autómata del que se tiene constancia: TALOS, el gigante fabricado en bronce y que daba tres vueltas al día a la isla de Creta, para su protección, arrojando pesadas piedras  contra todo el que pretendiera entrar o salir de la isla, sin permiso.
Las habilidades de Hefesto no terminan aquí, en su fragua, y ayudado por autómatas que él mismo fabricó, suministraba los rayos a Zeus, las flechas a Artemisa, la armadura de Hércules, las cadenas de Prometeo y hasta modeló a la primera mujer mortal: Pandora, La apariencia física de Hefesto indica arsenicosis, es decir, envenenamiento crónico por arsénico que provoca cojera y cáncer de piel. El arsénico se añadía al bronce para endurecerlo 



5.11.17

Anónima



Julia Peraire , Musa del Pintor Antonio Casas


Hoy en el casillero de mi correo recibí un sobre  sin franquear
Le abrí, un texto en indudable gráfica femenina, unas gotas de perfume seductor. 
Decía: " Necesito verte, y no sé cómo. Tengo tantas cosas que decirte y preguntarte. 
Recuerdo una primavera, un calor aplastante, entrega y alguna lágrima. 
Tu estabas allí, y yo contigo. 
Ven mañana a los cines Dreams, a la sesión de las 20,30 h, yo te encontraré. 

Dame ese espacio para que pueda arrepentirme en el camino, si no, no lo haré.
A."


Al día siguiente me encaminé a la cita con mis vaqueros azules rotos, chaqueta negra, pañoleta fina anudada tres nudos al cuello,
Llegaba casi 45 minutos antes y las taquillas no estaban abiertas. Así que decidí dar un paseo por el centro comercial, había poca gente
Miraba a cada una de las chicas con la que me cruzaba ¿Sería ella?.
- ¿Eres Alba,  Abril,  Amalia,  África quizás... ? pregunté a una de peinado rizado extravagante
- Pues claro que no, contestó aminorando el paso, pero sin parar
- ¿Y una anónima ?
Ella paró del todo y sonrió.
- A veces. Cuando me conviene por supuesto que si.
- ¿Te apetece una película, ponen " Sombras Tenebrosas" con Johnny Depp
- Si me quieres invitar a salir, dame por lo menos un día, ¿no? Es lo socialmente aceptable.
- Si, desde luego, pero ambos estamos aquí ya, y el cine está ahí mismo.
- ¿No me digas que te has puesto en la calle a ver si alguna aceptaba ir al cine hoy contigo?
- Sí, quería un poco más de lo de abrazos gratis. Cine gratis.
Una leve carcajada de ella.
- Hoy no puedo, he quedado.
- ¿Y un abrazo?
Un abrazo suave fue su contribución, y se marchó en dirección contraria.
Seguía alejándose la chica del peinado rizado extravagante, así que tuve que subir un poco más la voz.
-¡¡ Eres la chica de mis sueños !!.
- Lo sé - dijo girando la cabeza para que viera como sonreía. y me lanzó un beso al aire.
- Y, ¿qué voy a hacer?
- Si mañana hay cine gratis a la misma hora, quizá me apunte. Dijo sonriendo
- Hecho. ¿Cómo te llamas?
- Llámame Anónima.jajaja

Otra Anónima ya era demasiado. Miré mi reloj.
Y veinticinco, faltan cinco minutos para que empiece la sesión.
De una carrera llegue a la puerta del cine y entré.
Apenas había nadie en la sala: un matrimonio, una mujer mayor con su nieta, que hablaban sin parar.

Pensé por primera vez que ella podría no venir. Si es que había una " A "
O peor algunos amigos bromista, que se estarían cachondeándose de mi en la oscuridad.

Habían pasado unos minutos de película, cuando una mano tanteo la butaca cercana y luego tocó mi hombro
- No creía que me fuera a atrever - me dijo bajito , casi al oído
- Ni yo que vinieras, pero veo que cumples tu palabra. Ponte a mi lado.
La reconocí en seguida, habíamos hablado muchas veces en el instituto
Ella es un par de años menor que yo
Era una chica dulce como la nieve..., con el pelo castaño, ondulado, labios carnosos.
Venía con un jersey de cuello vuelto y una falda ceñida a la cadera y luego suelta que dejaban
a la vista unos muslos suaves ligeramente morenos
Es realmente guapa, pensé
- ¿Cómo te llamas? No me acuerdo.
Ella me cogió de la mano y le dijo: Llámame Abril, Aurelia o  Alba si quieres.
No insistí, aunque sabía que no se llamaba Abril ni Alba ni mucho menos Aurelia.
Era María, o Marian, o Miriam, algo así. Pero daba igual.
La susurré al oído "Eres muy bonita "
ella se acercó más a mi oído.
- When I touch you I feel happy inside, it's such a feeling that my love, I can't hide.

3.11.17

y...





Apunte de Ofelia




Atrapada la mariposa tras los cristales de la ventana, 
una y otra vez se golpea en el intento de alcanzar la luna.
Hasta que una mano amiga abre la ventana y ...

31.10.17

Ese caballo blanco...







¿Dónde estás ? Decía tu mamá a sabiendas que tus risas te delataban en lo alto de los fardos de heno del pajar
¡Aquí... mamá, aquí.!  ¿Dónde, no te veo?,  Ven, te contaré un cuento nuevo. Y tú bajabas, te sentabas a sus pies y tu mamá comenzaba a contarte el cuento: De niña en uno de nuestros viajes el Genio de la lámpara, me llevó a un lugar que no recuerdo como se llamaba, un sitio muy triste, ya que hasta esa palabra se quedaba pequeña. Toboganes oxidados, columpios rotos, era un antiguo circo con las telas desgarradas, resto de lo que un día debió ser un circo maravilloso, lleno de colorido
Agarre la mano del Genio con miedo, en aquel entonces era más pequeña que tú ahora, y ver el polvo estelar del Genio recorrer sus venas me tranquilizaba
Entonces le vi. Respiré y apreté más fuerte su mano. Le vi, y con esa mirada le quise como nadie le había querido en su vida,
Allí estaba el viejo caballo blanco. lleno de arrugas amarrado a una gran bola de acero
Entonces supe que Genio me había llevado allí, que íbamos a rescatar a ese caballo. Me llené de tanta emoción que las mejillas me dolían de la sonrisa. Se llama Pegaso, Pegaso Blanco, Dijo Genio y yo le miré. La chistera le tapaba los ojos
¿ Podré dormir algún día con él ? pregunté llena de emoción
No, nos lo vamos a llevar. Fue la primera vez que me rompieron el corazón. Nunca había llorado tanto y tan sentido
Genio me agarró la mano antes de que saliera corriendo y me abrazó, intentando que no me rompiera
Yo lloraba y lloraba.  Quería salvar a Pegaso.  Leerle cuentos y taparle con una manta. Pero Genio no me dejó y aunque fue la primera vez que me enfadé con él y no le hablé durante un año exacto
Un día me explicó por qué, y lo entendí

Cuando volví a buscarle, Pegaso se había convertido en una constelación y podía oír su risa y olisquear su felicidad

24.10.17

Sirene varada


Acrilico



Criaba una sirena en la bañera. Apenas le daba trabajo sólo la adquisición de peces con los que ali­mentarla. Era tranquila desde pequeña, cuando fue atrapada en una red de gambas, ya estaba entrenada para la vida cotidiana en un hogar terrestre
Cantaba, al principio, por influencia de la radio que oía en la sala, fue cam­biando por las canciones de Roberto Carlos. Bajito, eso sí, para no molestar a los vecinos.
Así se entretenía. Trenzaba y destrenzaba sin fin sus cabellos, ahora de oro pálido. “Siempre creí que las si­renas eran rubias”, dijo él un día trayendo tinte y agua oxigenada. Y ella, sin siquiera despedirse de los negros mechones en el reflejo del agua de la bañera, comenzó sumisa a pasarse el pincel.




Sólo una vez, en todos los años que vivieron juntos, él la llevó hasta la playa. En coche, las escamas de la cola escondidas debajo de una manta, al cuello la correa que había comprado para prevenir un despertar del instinto. Bajó un poco el cristal, para que entrase el aire marino. Pero no intentó huir. Encendió la radio y se quedó mi­rando las olas, mientras copos de espuma caían de sus ojos.

14.10.17

El árbol que da sombra al genio del bosque



Inicio de acrilico



El maestro carpintero Cheu, en su viaje en el país de Tsí pasó junto al roble que daba sombra al cerro del Genio del lugar, en Koiu-yuan. Era tan grande que en el tronco de este árbol podía esconderse un buey. Se elevaba a ochenta pies de altura y su copa la formaban unas tan gruesas que en cada una de ella hubiera podido tallarse una barca. La gente acudía por decenas para admirarlo.


El carpintero pasó junto a él sin echarle ninguna mirada. Asombrado, su aprendiz le dijo: “Pero, ¡mirad!, desde que manejo el hacha jamás he visto una pieza de madera tan hermosa. ¡Y vos ni os dignáis mirarla!” “La he visto, dijo el maestro, inadecuada para hacer una barca, un ataúd, un mueble, una puerta, una columna. Madera sin utilidad práctica. Vivirá mucho tiempo”.

Cuando el maestro carpintero Cheu volvió de Tsí, pernoctó en Koiu-yuan. El árbol se le apareció en sueños y le dijo: “Es cierto, los árboles de madera hermosa son talados jóvenes. A los árboles frutales se les rompen las ramas con el frenesí de robarles los frutos. A todos ellos, su utilidad les resulta fatal. Así, yo soy feliz de ser inútil. A los árboles, nos ocurre lo mismo que a los hombres. Si eres un hombre útil, no llegarás a viejo”.

A la mañana siguiente el maestro le contó su sueño al aprendiz y éste le preguntó: “Si este gran árbol es feliz siendo inútil, ¿por qué permitió que le hicieran el Genio del lugar?” Su maestro le respondió: “Lo plantaron allí sin preguntarle su parecer y, además, el hecho de ser el genio del lugar le importa un comino. No es la veneración popular lo que protege su existencia, sino su incapacidad para las utilidades comunes. Su acción tutelar se reduce a no hacer nada. Así sucede con el sabio taoísta, que es colocado en un lugar a pesar suyo y se abstiene de actuar.

Nota: La esencia de un árbol, animal o ser, es serlo, somos los demás entes, seres o animales los que utilizamos en beneficio propio sin pararnos a ver su esencia
También el hombre.




13.10.17

distorsiones



Irene, inicio a lapicero, para acrilico




Escucho la conversación en silencio. 
Mis amigos, sentados en la mesa hablan de temas que me resultan aburridos. 
Y en ese momento me doy cuenta de lo absolutamente diferentes que hemos llegado a ser.
Los conozco desde pequeños. 

En el colegio teníamos las mismas obligaciones, clases, deberes… veíamos los mismos programas en la tele, las mismas películas. 
Ahora, con el tiempo, pienso que nos hemos alejado.
Cada uno ha seguido su propio camino y a una diferente velocidad. 
En algunas cosas creo que he sido mucho más lento que ellos; en otras más rápido. 
Y por eso, ahora, vemos las cosas de distintas perspectivas, distorsionadas según la velocidad que hemos llevado en cada momento de nuestra vida.

Y eso me hace sentir que no es algo exclusivo mío, que a los que leo, también os ocurre igual, que 

he podido fallar a mucha gente y que alguno a mi también